11º informe del Observatorio Abanca by IESIDE

Crece la actividad comercial por el alivio de las restricciones y el efecto Semana Santa

El Observatorio Abanca by IESIDE publica la 11ª entrega de su informe sobre la evolución de la actividad comercial en Galicia, que analiza el periodo del 8 de marzo al 11 de abril, en el que se refleja la consolidación de los niveles de actividad tras el alivio de las restricciones y por efecto de la Semana Santa.
Crece la actividad comercial por el alivio de las restricciones y el efecto Semana Santa
La tarjeta es el medio más usado, con el 46% de los pagos totales./ Norma Mortenson en Pexels.
La actividad del comercio minorista se sitúa en línea con la etapa pre-covid, por la progresiva desescalada./ Norma Mortenson en Pexels.

Como novedad, este nuevo informe del Observatorio Abanca by IESIDE -que recoge datos de compras realizadas con tarjeta por los clientes gallegos del banco- incluye en esta entrega una comparativa respecto a 2019 de diferentes tipos de establecimientos, ya que la variación interanual pierde representatividad al incluir el efecto del confinamiento estricto de 2020.

La actividad comercial se situó en dicho periodo un 5% por encima del nivel alcanzado en el momento anterior a la crisis (marzo 2020). En términos interanuales este crecimiento es del 66%, si bien esta cifra está condicionada por el periodo de confinamiento estricto de marzo y abril de 2020. Si se toma como referencia el mismo periodo del año 2019 para neutralizar este efecto distorsionador, el incremento de la actividad fue del 11%.

La estructura de uso de medios de pago sigue mostrando la misma tendencia que en entregas anteriores: cada vez menos efectivo y, por el contrario, más pagos con tarjeta y online. Respecto al mismo periodo de 2019 (para evitar el mencionado efecto distorsionador del confinamiento estricto de 2020), el uso del efectivo descendió 10 puntos porcentuales (un 36% actual frente al 46% de entonces). Mientras, el uso de tarjetas de crédito y débito creció 3 puntos (del 43% al 46%) y sigue siendo la opción mayoritaria de los consumidores. Por su parte, las compras online aumentaron en 4 puntos (del 10% al 14%).

Alimentación, farmacias y comercio minorista

El gasto en establecimientos de alimentación continúa en niveles superiores a los momentos previos a la crisis. En términos interanuales, estas compras experimentaron una contracción del 7% debido al afecto ‘aprovisionamiento’ registrado en las fechas previas al primer confinamiento de marzo de 2020. Tomando como referencia el mismo periodo de 2019 se observa un crecimiento del 38%.

De manera similar, el gasto en farmacias también se mantiene por encima de los niveles previos a la crisis. Respecto a las mismas fechas de 2020 creció un 7%, mientras que en comparación con 2019 el crecimiento fue superior, del 24%.

La actividad del comercio minorista se sitúa en línea con la etapa pre-covid, ya que la progresiva desescalada permitió que aflorase la ‘demanda embalsada’ durante el periodo de restricciones de principios de año. Con ello, el gasto en comercios minoristas mostró en marzo un repunte del 10% respecto al mismo periodo del año 2019 y recuperó su peso dentro de la cesta de la compra de dicho año (32%), consolidándose la fortaleza de hogar y multimedia y mostrando mayor debilidad moda y complementos a pesar de su repunte.

Ocio y transporte

El nivel de consumo en los establecimientos de ocio es uno de los que más sintieron el efecto dinamizador de la Semana Santa. Tras esas fechas se situó en niveles próximos al pico registrado en la segunda quincena de julio de 2020, aunque tomando como referencia el año 2019 se observa una contracción del 11% (a pesar de que en 2019 la Semana Santa se celebró en la segunda quincena de abril y por lo tanto no se contempla en la comparativa).

Transporte también reflejó la mayor movilidad producida tras la desaparición de los cierres perimetrales. Incluyendo gasolineras, su actividad continuó creciendo, aunque al cierre del periodo analizado todavía se mantenía un 17% por debajo de los niveles previos a la crisis. La misma cifra arroja la comparación con el mismo periodo de 2019.

Efecto de la Semana Santa

Ante la imposibilidad de realizar desplazamientos fuera de Galicia, la Semana Santa generó un mayor gasto local, aunque esta concentración del consumo en Galicia no fue suficiente para compensar la ausencia de visitantes procedentes de otras comunidades autónomas.

El gasto local en restaurantes, hoteles y agencias de viajes alcanzó un nivel levemente inferior (un 5%) al de la Semana Santa de 2019. Ampliando el análisis para incluir al turismo no gallego, la facturación total de los establecimientos de ocio sufrió una contracción del 31%. El gasto en hoteles descendió un 57% respecto a la misma festividad del año 2019, mientras que en restaurantes la caída fue del 20%.

Los pagos en autopistas se beneficiaron del alivio de las restricciones perimetrales y el efecto de la Semana Santa. A pesar de ello se situaron un 13% por debajo de los niveles previos a la crisis (frente al 49% de febrero) y un 35% respecto a la Semana Santa de 2019.

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