Buscar
01:50h. Viernes, 17 de Agosto de 2018

En los últimos días el presidente de la FEGAMP ha hecho unas declaraciones en torno a las fusiones de Ayuntamientos en las que llegó incluso a decir que en las habidas en Galicia “hay trampa” porque la Xunta les ha entregado una serie de fondos importantísimos.

Efectivamente, la Xunta de Galicia, como incentivo a los procesos de fusión de Ayuntamientos, creó un Fondo Adicional al de Cooperación Local que para 2017 estuvo dotado con 4.654.227 euros, de los cuales se repartieron entre las 2 fusiones existentes 1.341.736,20 euros. Son unos fondos importantísimos los recibidos, pero mucho más importantes son los 3.312.490,80 euros restantes que, al no haber más fusiones, se distribuyeron entre todos los Ayuntamientos de menos de 15.000 habitantes. Por lo que si realmente las fusiones se hubiesen hecho para recibir estos fondos en 2017 habría habido, al menos, 2 más, y no hubo ninguna, con lo que el argumento se cae por su propio peso.

Dice el presidente de la FEGAMP que “si nos fusionamos todos esto ya no podrá ser”. Evidentemente, en esas cantidades no, pero él sabe que sólo por el hecho de que los Ayuntamientos resultantes de una fusión pasen de los 5.000 habitantes tienen un 17 % de aumento en su participación en los tributos del Estado, a lo que habría que sumar un 10 % adicional previsto en la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local. Y a todo ello habría que añadirle el ahorro en gastos generales, con lo que, en cualquier caso, habría un importante impacto económico dirigido a mejorar la vida de los vecinos, lo que por sí sólo debería ser incentivo suficiente para, al menos, estudiar esta posibilidad en lugar de rechazarla sistemáticamente sin grandes argumentos.

El Sr. García apuesta por compartir servicios como una propuesta “mucho más eficaz”. Pues bien, en Galicia el 65,5 % de los Ayuntamientos tienen menos de 5.000 habitantes, y para gestionarlos cuentan con 1.934 concejales, lo que supone 1 por cada 225 vecinos. Y dice el presidente de la FEGAMP que a pesar de haber tanto gestor público lo más eficaz es juntarse para compartir servicios. Es decir, trasladar el centro de decisiones y desde ese punto en común gestionar la prestación de los servicios que habrán de recibir cada uno. Pues parece que donde hay “trampa” es en este razonamiento, ya que se trata de gestionar los servicios como si fueran Ayuntamientos fusionados pero manteniendo la misma estructura que hoy en día, es decir, los 1.934 concejales, de entre ellos 202 alcaldes que es donde creo que está la clave. Y el argumento que se enfrentará a esto es que prácticamente ninguno de estos concejales cobran, lo cual cada vez es menos cierto. Según los datos publicados por el Ministerio de Hacienda en 2016 se dedicaron en torno a 10 millones de euros al pago de sueldos y asignaciones por asistencia a sesiones a concejales y alcaldes de Ayuntamientos gallegos de menos de 5.000 habitantes, habiendo experimentado un incremento aproximado al 5 % en los últimos 5 años. Por lo que parece que este argumento de “mayor eficacia” también se cae por su propio peso.

Otra de las declaraciones hechas es la puesta en duda de la satisfacción de los vecinos de los Ayuntamientos fusionados en Galicia. Del de Cerdedo-Cotobade aún no tenemos datos con suficiente perspectiva como para hacer una comparativa fiable, pero del de Oza-Cesuras sí. El primero el del freno a la despoblación. Desde el año 2000 al 2013, fecha de la fusión, Oza dos Ríos y Cesuras, en conjunto, tuvieron un descenso de población del 8,87 % mientras que el resto de municipios de su comarca tuvieron un crecimiento, sobre todo por el tirón de Betanzos, del 1,47 %, es decir, había 10,34 puntos de diferencia. Desde la fusión hasta ahora el descenso del nuevo Ayuntamiento de Oza-Cesuras fue del 3,79 % mientras que los del resto de su comarca ya no crecen, ni siquiera Betanzos, sino que retroceden un 2,63 %, por lo que mientras el resto de la comarca se cae 4,10 puntos con respecto al año 2000 en Oza-Cesuras se frena la despoblación a la mitad, dejando el diferencial en 1,16 puntos. Pero hay otro dato y son los resultados de las últimas elecciones municipales celebradas ya tras la fusión. Así mientras el apoyo al partido que la promocionó se incrementó en más de 1 punto el de los que se opusieron retrocedió a casi 2. Con lo que no parece que haya tanto descontento como nos intenta trasladar el Sr. García.

Por todo esto creo que desde una institución tan importante como la FEGAMP se debería ser algo más riguroso en el argumentario tanto a la hora de calificar como de descalificar determinadas opciones, sobre todo cuando todos deberíamos tener claro que algo hay que hacer porque quizás lo que tenemos ya no vale. Y si no vayamos al titular de prensa de hace unos días según el cual en 4 Ayuntamientos de Ourense ya hay más farolas que habitantes. Y si no se pone remedio esto no hará más que aumentar.

Alejandro de Diego Gómez.

Secretario de Administración Local.