Entrevista a Santiago Domínguez, CEO de Mestrelab Research

"La transferencia a empresas y productos comerciales es una asignatura pendiente que sólo ahora empieza a resolverse"

Uno de los nombres propios al hablar de biotecnología en Galicia es el de Santiago Domínguez, cofundador y CEO de Mestrelab Research. Con él, asentado en Reino Unido, analizamos, vía cuestionario, la trayectoria de esta compañía compostelana y la situación actual del sector biotech gallego.

"La transferencia a empresas y productos comerciales es una asignatura pendiente que sólo ahora empieza a resolverse"
Santiago Domínguez, cofundador y CEO de Mestrelab Research.
Santiago Domínguez, cofundador y CEO de Mestrelab Research./DANIEL ALMEIDA.

¿Cómo fueron los orígenes de Mestrelab Research y cuáles son sus actividades principales?

Santiago Domínguez: “Mestrelab Research se fundó en diciembre del 2004 como empresa, aunque el proyecto que originó la empresa, que era un proyecto de software, empezó realmente en 1995, como la tesis doctoral de Juan Carlos Cobas, uno de sus fundadores. La empresa se dedica al desarrollo de software para la investigación y desarrollo de productos farmacéuticos, biotecnológicos y químicos, principalmente, a software especializado en el procesado y análisis de datos generados por instrumentos de laboratorio de diversas técnicas analíticas (Resonancia Magnética Nuclear, Espectrometría de Masas, Cromatografía Líquida y de Gases, Expectroscopía Óptica, etc.) y a software para el almacenamiento y gestión de dichos datos”.

 

¿Cómo ayudan los softwares desarrollados por Mestrelab a avanzar más rápido en investigaciones de medicamentos o vacunas como las del covid-19?

S.D.:El software de Mestrelab actúa como una suerte de llave maestra, que permite al científico, con una sola plataforma de software, el trabajar con datos de varias técnicas (las citadas anteriormente) y de multitud de fabricantes de instrumentación. Esto hace que en un solo software puedan combinarse muchas herramientas de análisis, en vez de que el científico tenga que usar 10-12 softwares diferentes, con la curva de aprendizaje que eso supone y la pérdida de productividad ocasionada por tener que combinar resultados de esas múltiples plataformas. A mayores, Mestrelab está desarrollando una gran cantidad de herramientas de automatización que permiten tratar estos datos de forma completamente automática y en altos volúmenes, lo que ahorra un gran porcentaje del tiempo del científico, permitiéndole dedicarlo a tareas mas críticas en el desarrollo de fármacos y vacunas”.


¿Cuáles son sus expectativas de crecimiento (en facturación y empleo) para los próximos años?

S.D.: “Mestrelab facturó 6.140.000 euros en 2020, con 40 empleos, y 8.900.000 en 2021, con 55 empleos. La empresa planea incrementar la facturación hasta los 17 millones en el 2025, en cuyo momento espera contar con unos 120 empleos. Cabe destacar que estos empleos son empleos de muy alta calidad, con altos niveles de remuneración y excelentes condiciones, coom flexibilidad, conciliación, etc. La ventaja de industrias altamente productivas, como es la nuestra, es la posibilidad de ofrecer muy buenas remuneraciones y condiciones al equipo, con la subsiguiente generación de riqueza. El 97% de la facturación de la empresa corresponde a exportaciones fuera del territorio nacional y, por tanto, a una transferencia de riqueza de otros territorios al español”.

 

¿Se puede competir internacionalmente en el sector biotecnológico desde Galicia? ¿Cómo se ven desde fuera las biotech gallegas?

S.D: “Desde luego que se puede competir. Mestrelab es un buen ejemplo de ello, siendo líder mundial en su campo y contando con un extenso reconocimiento a nivel mundial, y con las mejores instituciones académicas y gubernamentales y las más grandes empresas farmacéuticas y biotech entre sus clientes. En general, Galicia es muy competitiva en este campo, dado que cuenta con excepcionales grupos de investigación, una vez más competitivos a nivel global, y con un muy buen balance de coste de la vida y talento, lo que la hace extremadamente atractiva para el capital humano, y extremadamente competitiva.

A nivel global, la industria biotecnológica gallega aún no cuenta con demasiado reconocimiento, dado que la transferencia del trabajo de esos grupos a empresas y productos comerciales es una asignatura pendiente que sólo ahora empieza a resolverse y, por tanto, no hay un ecosistema de empresas desarrolladas e internacionalizadas en este momento, aunque está en desarrollo con muy buena progresión”.

 

Mestrelab está integrada en Bioga, ¿cuáles diría que son los puntos fuertes y débiles del sector biotech gallego?

S.D.: “Los puntos fuertes del sector biotech gallego son la muy buena tecnología que se desarrolla como consecuencia de la muy buena I+D, inicialmente en los centros académicos y de investigación. También la muy alta calidad del capital humano que puede atraerse en Galicia y el alto atractivo de la región por su muy alta calidad de vida. Igualmente, la capacidad de crear empresas, con casi 100 empresas biotech en el Clúster Bioga, y unas 135 en total en la región, que convierten a Galicia en la segunda región que más proyectos de emprendimiento genera en biotech en España, sólo por detrás de Cataluña, un ecosistema mucho mas maduro y desarrollado. Y oor último el excelente apoyo institucional (Bioga, DataLife, Cluster da Saúde, axencia GAIN, Igape) y de fondos de inversión públicos (Xesgalicia, Unirisco, Vigo Activo).

Los puntos débiles principales son el dimensionamiento de las empresas, la mayoría de las cuales son en este momento todavía pymes o micropymes. Cuesta el crecer empresas hasta tamaños significativos, con excepciones como Zendal, Ceamsa o la propia Mestrelab. También la falta de internacionalización de los proyectos, muchos de los cuales nacen con una perspectiva regional o como mucho nacional. Necesitarían internacionalizarse para alcanzar su potencial a nivel de tamaño y por tanto a nivel de impacto sobre el empleo y sus mercados. Y la falta de capital inversor privado en el sector, algo que empieza a paliarse con el anuncio del lanzamiento del primer fondo gallego de capital riesgo dirigido al inversor privado y especializado en las biotech, las ciencias de la vida y el sector digital, Bio & Tech Smart Capital".

 

¿Cómo valora el papel del Clúster en la promoción del sector biotecnológico gallego? ¿Y el de la Axencia Galega de Innovación?

S.D.: “La contribución de Bioga al desarrollo del sector es excelente, asegurando la coordinación y cooperación de todas sus empresas miembro, consolidando funciones como la compra y la formación, incrementando la exposición de los proyectos y facilitando su comercialización tanto en Galicia como fuera. La axencia GAIN tiene un gran impacto, con multitud de ayudas e iniciativas que promueven muy significativamente la creación de empresas, su muy alta calidad en el momento de su creación y la transferencia de tecnología entre el sector privado y el público, con programas como el Ignicia, que es altamente competitivo a nivel internacional.”


Una de las apuestas de Mestrelab es que haya más empresas de biotecnología en Galicia, y para ello tiene dos iniciativas en marcha, el Coliving Compostela y SEMOLA Tech Ventures. ¿Qué nos puede decir de ambos? ¿Semola Tech Ventures ya ha financiado algún proyecto?

S.D.: “Mestrelab y sus fundadores trabajan continuamente para el desarrollo y crecimiento del ecosistema biotecnológico y emprendedor gallego, con varias iniciativas. El Coliving Compostela pretende convertirse en un centro de residencia que facilite la integración del ecosistema gallego con el ecosistema internacional, y que colabore sinérgicamente con las Universidades e iniciativas como el Biopolo de A Sionlla, que requerirá un fácil intercambio de investigadores y un acceso de la comunidad investigadora internacional a Santiago, fomentando la colaboración. El Coliving planea abrir sus puertas en el cuarto trimestre del 2022.

Por su parte, SEMOLA Tech Ventures es una sociedad de inversión creada por los tres fundadores de Mestrelab, Juan Carlos Cobas, Francisco Javier Sardina y Santiago Domínguez, con el fin de invertir en proyectos biotecnológicos, sobre todo en Galicia, con vistas a apoyar su primera fase de spin off y crecimiento, invirtiendo en fase semilla. SEMOLA ha invertido ya en dos proyectos en Galicia, Celtarys Research y Bflow, con un total hasta ahora de 350.000 euros invertidos, y otros 600.000 euros planificados en cuatro inversiones adicionales durante el 2022.

A mayores, acabo de promover, con Grupo Zendal y la gestora de capital riesgo gallega Noso Capital, el primer fondo gallego de capital riesgo dirigido al inversor privado y especializado en biotecnología, ciencias de la vida y sector digital, Bio & Tech Smart Capital, que pretende movilizar hasta 50 millones de euros de inversiones, con cerca de 30 millones de dichas inversiones en Galicia”.

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