Entrevista a José Antonio Valencia, director general de Erimsa

“Ahora la minería se hace bien, sin ningún tipo de afección al medio ambiente, de manera segura y sostenible"

El silicio, uno de los componentes de las baterías recargables de los teléfonos móviles y los vehículos eléctricos y de los paneles fotovoltaicos, se obtiene del cuarzo metalúrgico. De los siete centros de producción de cuarzo metalúrgico activos que hay en España, cinco pertenecen a Erimsa y tres de ellos están situados en Galicia (Frades, Begonte y A Estrada). 
“Ahora la minería se hace bien, sin ningún tipo de afección al medio ambiente, de manera segura y sostenible"
José Antonio Valencia, director general de Erimsa.
José Antonio Valencia, director general de Erimsa.

En los últimos años, el silicio ha supuesto una auténtica revolución en la industria de la fabricación de baterías. Su implementación ha permitido aumentar la potencia y duración de las carga tanto de los móviles como de los vehículos eléctricos. El sector de la automoción, por ejemplo, representa una demanda continua y creciente de este elemento para elaborar microchips. El silicio es, además, la base de la energía fotovoltaica, al ser una materia esencial en la elaboración de los paneles solares.

Con una cifra de más de 5.000 millones de personas en todo el mundo que utilizan a diario un dispositivo inteligente y en el contexto actual de escasez de materias primas estratégicas, Erimsa aboga por dar un nuevo impulso a este sector para que, siempre desde el máximo respeto al medio ambiente, Galicia se convierta en un referente europeo. Sobre ello hablamos con su director general, José Antonio Valencia.


¿Cuál es la producción anual de los cinco centros de producción de cuarzo metalúrgico que Erimsa tiene en España?

José Antonio Valencia: "Nosotros somos capaces de producir sobre 350.000 toneladas de cuarzo para su uso metalúrgico para poder extraer el silicio. Nosotros lo que trabajamos es la materia prima de donde se extrae el silicio, la roca, que es el cuarzo".

¿Erimsa comercializa directamente cuarzo metalúrgico o también extrae de él el silicio?

J.A.V.: "Nosotros nos dedicamos a la extracción, preparación y selección del cuarzo que sea útil para su uso metalúrgico, porque el cuarzo tiene que tener una calidad química determinada y unas condiciones físicas y térmicas determinadas. El cuarzo es un silicato, un óxido de silicio, y nosotros necesitamos trabajar cuarzo que tenga una pureza mayor del 99% en óxido de silicio. Seleccionar ese cuarzo y enviarlo para que en las fundiciones puedan obtener un silicio de calidad”.

¿Esa producción se ha visto aumentada en los últimos años debido a la demanda de silicio para baterías de móviles y coches eléctricos?

J.A.V.: "Como en todos los materiales la demanda fluctúa, depende de las condiciones del mercado, nosotros como compañía suministradora para nuestro grupo, Elkem, hemos notado una demanda un poco mayor que en años anteriores".

¿En qué países están los principales competidores de producción de cuarzo metalúrgico de Erimsa?

J.A.V.: "(En nuestro sector) no estamos hablando de competencia... Es un mercado tan restringido, porque está vinculado a unas fundiciones tan concretas que cada grupo de fundiciones ya tiene prácticamente sus propios suministradores.

En cuanto a países, se puede obtener cuarzo de muy buena calidad en Turquía, en Egipto; en Francia hay yacimientos que tienen buena calidad, pero en mi opinión ya están más agotados”.

Toda la cadena de producción desde los suministradores hasta el producto final suele estar vinculada al mismo grupo, lo cual no quiere decir que en un momento determinado no puedas vender fuera de tu ámbito pero la preferencia son los clientes que pertenecen a nuestro grupo. Solamente venderías a otros si tienes algún tipo de exceso (de producción)”.

Desde Erimsa se hace hincapié en que es el momento idóneo para aprovechar un mercado en auge a nivel mundial  priorizando la minería moderna y sostenible en la comunidad gallega, que abandera la producción internacional de cuarzo metalúrgico, si bien existen numerosos proyectos que están paralizados. “Habría que agilizar los trámites para que se puedan retomar o emprender nuevos proyectos que preservan el entorno natural, contribuyen a la dinamización socioeconómica del rural y potencian la innovación tecnológica de diversos sectores, además de garantizar la continuidad de determinadas industrias europeas”, sostiene Valencia.

¿Cómo de largo y complicado es el proceso para la aprobación de un proyecto minero en Galicia? ¿La nueva Ley de simplificación administrativa y de apoyo a la reactivación económica de Galicia no ha allanado este camino?

J.A.V.: “Son proyectos que tienen retrasos no porque sea culpa directa de una persona en concreto es porque la actividad minera es una de las actividades más regladas y reguladas. Para obtener un permiso, un derecho minero, necesitas consultar a todos los departamentos de la administración que tengan cierta vinculación con el proyecto, eso es lo que produce ciertas demoras porque cada uno pide más cosas particulares. Nosotros tenemos que tener una gama muy alta de informes sectoriales, de patrimonio cultural, natural, a medio ambiente, a las confederaciones hidrográficas..., eso es lo que alarga el proceso.

La Ley de simplificación es tan reciente que todavía los efectos no hemos sido capaces de valorarlos, pero me imagino que siempre que se hace una cosa de este tipo será para que mejore. Entiendo que sí facilitará.

El tema importante es la cantidad de informes sectoriales que tenemos que solicitar previo a la obtención del derecho minero, eso hace que se alargue el trámite”.

¿Hablamos de varios años?

J. A.V.: “Sí, claro podemos estar hablando de una media de 6, 7 años. Nosotros tenemos expedientes iniciados en 2011 y están a punto de salir ahora. Hemos solicitado derechos mineros en la zona de Ordes y también fuera de la comunidad autónoma".

Insisten mucho en la cuestión de la sostenibilidad de la minería.

J.A.V.: Hay un concepto muy equivocado de la minería; ahora la minería se hace bien, sin ningún tipo de afección al medio ambiente, de manera segura y sostenible. Queremos que la sociedad sepa que el hecho de que haya una actividad minera cerca de una población no implica que esta población se vaya a ver afectada, no debe afectar al medio ambiente y debe ser compatible con el resto de actividades que hay en el entorno. 

Nosotros llevamos prácticamente 30 años en la zona de Ordes, hemos trabajado 1.300 hectáreas; los terrenos que usamos son terrenos en alquiler, que se los devolvemos a los propietarios unos meses después y es evidente que la afección al entorno es nula porque si no nadie nos alquilaría los terrenos. Somos capaces de convivir con el resto de actividades, la agrícola y la ganadera.

Yo defiendo la minería sostenible. Por eso estamos peleándonos muchas empresas desde hace bastantes años, porque tenemos una lacra encima. No voy a juzgar lo que se hacía hace 100 años porque sobre el pasado no puedo incidir pero sí puedo incidir sobre el presente y el futuro”.

“Ahora la minería se hace bien, sin ningún tipo de afección al medio ambiente, de manera segura y sostenible"