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20:58h. Miércoles, 15 de Agosto de 2018

No es posible equiparar la realidad del autónomo con la de los trabajadores del régimen general. Son distintos. Y no se trata de un tema de derechos, se trata de entender la verdadera realidad de los trabajadores por cuenta propia.

Es como cuando llamamos diario a un medio digital. ¿Diario? ¿Acaso se imprime todos los días? ¿O lo normal es que funcione en tiempo real? La realidad consustancial con un medio digital es funcionar en tiempo real gracias a los medios instantáneos que constituyen su materia base. Y esto hace la diferencia.

En mi opinión pasa lo mismo con los autónomos, no hablo de trabajadores por cuenta propia aunque trabajadores somos ¡y mucho! Sino que lo llamaría en su lugar, autoempleadores o autoempleados. Es situarse desde otro punto de vista, situarse del lado de la realidad autónoma y autogestionada. Y es situarse también del lado de la realidad del mercado de trabajo cuanto antes: vamos hacia un mercado en el que el trabajo además de ser una prestación de actividad, también es una oportunidad para apropiarse de ella manejándola con nuestros propios criterios.

¿Dónde nos corresponde incidir para hacer de este un medio que nos proporcione el mayor grado de autonomía económica y personal? En la formación, en la gestión colaborativa, pero sobretodo en la interlocución con las instancias políticas que legislan y crean normativas para este grupo de trabajadores.

Es la oportunidad que se ha abierto tras la aprobación la modificación del Régimen General de Autónomos, RETA, una puerta abierta a dialogar con la administración a través de las mesas de discusión y que impulsamos en Ourense a través de las Mesas de Autónomo que se abren por toda la geografía española.

Las mesas son espacios abiertos a las propuestas de los profesionales y emprendedores y en Galicia ya han dado lugar a iniciativas tan interesantes como la de Relevo Generacional, con la que uno de los problemas más graves de la provincia pueden ser atendidos. Gracias a este sistema empresas, pequeñas y medianas que dependen de un autónomo próximo a la jubilación y que son rentables, pueden ser contactadas con los nuevos profesionales.

Si tomamos en cuenta que estamos en una de las provincias con mayor pérdida poblacional en España, puede entenderse lo importante que esta iniciativa puede resultar apoyada con planes de dinamización de los nuevos emprendedores.

Una excelente idea sería evitar aumentar los impuestos a un sector que constituye (junto con las pymes) el 97% de la capacidad empleadora del país. Favorecer en cambio la incorporración no sólo de nuevos autoempleados, sino que sean capaces de autosostenerse en el tiempo creciendo y generando más empleo.

Nos encontramos con trabajadores que toman las riendas, que generan riqueza, que mantienen vivo el aparato productivo a través de la colaboración y de la dinamización de negocios de vigencia comprobada.

Las medidas que en adelante se dicten para favorecer no sólo la jubilación, sino para dinamizar y fortalecer la capacidad de emprendimiento de los autónomos son, sin duda, una oportunidad para dar vida a las sinergias entre particulares, con todo lo que la colaboración es capaz de aportar desde la libre iniciativa.