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14:23h. Jueves, 16 de Agosto de 2018

Descansar es parte de trabajar

Agosto es el mes de las vacaciones por excelencia. La actividad económica se ralentiza formando parte de una realidad que le es propia: sus ciclos. El circuito económico alberga en sí mismo muchos otros ciclos: el de la producción, el del dinero, el de la circulación de los bienes y no podemos olvidar uno muy importante, el de las personas; el factor humano que pone en marcha todo el proceso.

¡Autónomos, a la mesa!

No es posible equiparar la realidad del autónomo con la de los trabajadores del régimen general. Son distintos. Y no se trata de un tema de derechos, se trata de entender la verdadera realidad de los trabajadores por cuenta propia.

Cambios en la estrategia

Si se observa de cerca y detenidamente una colonia de hormigas, se aprende mucho sobre el funcionamiento de una “sociedad” organizada.

Las PYMES también necesitan migrar

Ante los últimos acontecimientos, son muchas las grandes empresas que han decidido su huida/salida de Cataluña. Al menos inicialmente en lo que se refiere a su sede social o domicilio fiscal (que no es la misma cosa); no vamos a entrar en lo que suponen estos conceptos, ya ampliamente tratado en los medios. 

La constante en el consumo es el cambio

Con los cambios en el mercado, en los usos y costumbres, en la tecnología, las formas de consumo sufren continuas transformaciones. El ciclo de los productos y servicios es tan rápido que obligan a una constante adaptación. La movilidad y la innovación son su tendencia.   

Digitalizar sí pero, ¿para qué?

Ya no se puede seguir ignorando la realidad: las empresas, sean del sector que sean, tengan el tamaño que tengan, tienen que incorporar la tecnología en su modelo de negocio para ser competitivas y adaptarse a las nuevas demandas de los clientes si quieren sobrevivir en el medio-largo plazo.

Las pymes tienen oportunidad entre los grandes

Hay cierto consenso en el mercado en afirmar que la crisis, entendiendo por este término la que se originó en 2008 y siguió afectando a la economía española durante muchos años, ha terminado para dar paso a la economía con la que viviremos en 2017, con un crecimiento esperado alrededor del 2,2%, especialmente gracias a las exportaciones y el turismo.

La reestructuración, un mecanismo de supervivencia para las empresas

Durante toda la crisis que comenzó a partir del 2006, muchas empresas han quebrado o han entrado en el temido concurso de acreedores. Otras han logrado sortear la crisis con decisiones acertadas y bien orientadas que han conseguido que superen el período de turbulencia económica e incluso, algunas han salido fortalecidas y más desarrolladas. Muchas de estas últimas empresas, grandes, medianas y pequeñas en el fondo han recurrido al mecanismo de reestructurar sus empresas.