Siendo optimista….

Siendo optimista, entre los muchos enfoques posibles, podemos citar dos formas de ver el rol de la mujer en el mundo laboral: ¿nos quedamos con la foto fija que tenemos hoy o nos inclinamos por asomarnos a las perspectivas de futuro? 

Siendo optimista….

¿A qué me refiero con esto?, a que es mucho lo que se ha avanzado en el terreno de la incorporación de la mujer al mundo laboral y a que el futuro pinta cauces prometedores.

No me centraré en las reivindicaciones sino en las salidas que han conquistado las mujeres para seguir ganando espacios en el ámbito laboral. Una de esas salidas que domina el tratamiento del tema este año está en la innovación, el crear nuevas formas no sólo en el campo tecnológico sino en nuevas formas de relación entre los seres humanos.

Las nuevas tecnologías van a aportar importantes cambios para agilizar situaciones concretas de ciertos colectivos de mujeres, como en el rural. Algo así se espera del blockchain(cadenas de bloques)  y el 5G, que van a transformar de tal manera el acceso a la información  y van a simplificar de tal manera tantos trámites, que se espera una reducción importante de la intermediación en muchos terrenos. El simple acceso desde un móvil será suficiente para hacer todo tipo de gestiones que, a veces, para las mujeres constituyen obstáculos en su competitividad. 

La innovación social, por su parte nos lleva a hablar de seres humanos simplemente. Cada uno con su propia realidad, sin etiquetas, cada uno con sus habilidades, valores, potencialidades. Hay que reconocerlo, hemos avanzado mucho y yo lo celebro, ¿por qué centrarnos en lo que falta?

Se trata de seguir avanzando y ellas deben estar plenas de conocimiento, capacidad y competencias para avanzar hacia la auténtica meta: la de acudir en igualdad de condiciones en la solución de los problemas cotidianos que se presentan.  Para conseguirlo, no se trata de esperar a la contratación, sino que la solución empieza mucho antes. En la formación y actualización de todos los recursos humanos.

Hablar con ellas y no de ellas. Establecer un ámbito de colaboración entre personas en igualdad de condiciones que permita que todos nos incorporemos con equidad en una comunicación fluida por su nivel intelectual, por su apertura. Sin duda, dicha incorporación será la auténtica solución a las profundas y lamentables diferencias que vemos en el diálogo  social.

Apertura, apertura. Respeto, apertura y búsqueda de oportunidades para salir adelante como país, pues para salir adelante, necesitamos el talento venga de donde venga.

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