El sector reclama medidas adicionales para minimizar el impacto en el empleo y en la competitividad

Un 20% de las empresas del metal contempla despidos o ajustes de plantilla

Asime ha realizado un estudio entre sus más de 600 empresas asociadas para evaluar el impacto que está teniendo la covid-19 en el sector del metal gallego, que representa el 20% del PIB y emplea a más de 57.000 trabajadores en Galicia.
Un 20% de las empresas del metal contempla despidos o ajustes de plantilla
Trabajadores en la fábrica de PSA en Vigo./V.CAMESELLE.
Más del 85% de las empresas del sector del metal gallego está trabajando por encima del 50% de capacidad./V.CAMESELLE.

El estudio de Asime analiza la incidencia que está teniendo la pandemia en el sector metalúrgico, en el que están presentes empresas de todas las actividades, como automoción, metalmecánica y transporte; naval, marítima y energías marinas; construcciones y estructuras metálicas; aeronáutica; aluminio: extrusión, carpintería y cerramientos; ascensores y elevadores; servicios complementarios: logística, sistemas de información y comunicación, etc. También concreta qué medidas adicionales son necesarias para hacer frente a esta crisis.

Según este informe, todo el sector del metal de Galicia se encuentra abierto y operando en la actualidad. Más del 85% de las empresas está trabajando por encima del 50% de capacidad y para el próximo trimestre se espera seguir recuperando actividad. Solo un 12% de las empresas prevé seguir por debajo del 50% de actividad normal.

En cuanto al impacto de la crisis del coronavirus, baja el número de empresas que declara mucho impacto, considerándolo ahora moderado. La caída de actividad y pedidos y la inestabilidad económica son las mayores preocupaciones por el impacto en el sector a medio plazo. El 20% de las empresas sigue experimentando dificultades en lo relativo a terceros países para desplazar trabajadores, acatar cuarentenas preventivas en destino o mover mercancías y recibir ciertos suministros.

La falta de personal y absentismo por covid-19 supone dificultades para el 29% de las empresas. El absentismo ha aumentado un 55% desde el inicio de la pandemia, pero la afectación directa por covid-19 ha sido irregular. En el 50% de las empresas ha afectado menos de un 25%, algo que está también relacionado con las fuertes medidas preventivas que ha adoptado el sector y que están haciendo que se registre mínima incidencia/contagios en el entorno laboral.

La inmensa mayoría de las empresas espera cierta recuperación económica en 2021, y más el 40% espera que sea moderada o alta. Más del 70% de las empresas esperan que su facturación deje de caer o lo haga por debajo del 25% en el conjunto de este año.

Solo el 11% de las empresas aplican un ERTE

La inmensa mayoría de las empresas han priorizado medidas de flexibilización y teletrabajo para evitar el ERTE. Los ERTE afectan solo al 11% de las empresas del sector, y en la gran mayoría de los casos se está aplicando a menos del 50% de la plantilla. Sin embargo, más de la mitad de estos ERTEs en vigor no permiten exenciones a la Seguridad Social, por lo que es una medida que alivia poco la presión sobre las empresas.

Un tercio de las empresas prevé prescindir o reducir de personal externo o temporal y el 20% contempla despidos o ajustes de plantilla, por lo que es urgente tomar medidas adecuadas por parte de las administraciones para incentivar el empleo y la recuperación de las empresas y minimizar el impacto.

Petición de medidas adicionales

El 30% de las empresas no ha solicitado ninguna medida paliativa puesta en marcha por las administraciones públicas, lo que muestra que son necesarias más acciones para cubrir la problemática de las distintas empresas. Solo los avales ICO han sido una medida relativamente exitosa en el sector metal. Las empresas reclaman más exenciones y moratorias, más líneas de préstamos y avales y extensión de los ERTEs sujetos a la recuperación de las empresas.

Enrique Mallón, secretario general de Asime, destacó que "a pesar de que se han producido importantes impactos en la facturación y el cierre de nuevos contratos, las empresas del sector del metal están haciendo un enorme esfuerzo desde el inicio de la pandemia para priorizar la seguridad y salud laboral, preservar el empleo y mantener el talento. Sin embargo, esta situación está mermando la capacidad financiera de un sector que ha resistido hasta ahora notablemente mejor que otros por su importante músculo. Es necesario ahora que todas las administraciones pongan en marcha medidas adicionales para evitar que haya un mayor impacto en el empleo y en la competitividad empresarial”.

“Si queremos mantener la industria actual, que está en un nivel bajo respecto a décadas anteriores, debemos facilitar apoyos públicos, líneas de financiación y servicios y suministros a precios competitivos. Las líneas de crédito, la innovación, la digitalización, el comercio exterior, el suelo industrial a precios razonables y el suministro energético estable y competitivo son cuestiones clave que pasan a tener una relevancia crucial ahora que debemos hacer frente al impacto del covid-19”, declara. “Respecto a las perspectivas de recuperación, de cara a este 2021 confiamos que con el impulso de la vacuna podamos empezar a asistir a la recuperación en el sector, con un crecimiento en torno al 8% para el conjunto de 2021, a pesar de que este será muy irregular y habrá sectores como el de la aeronáutica que se retrasarán más”, concluye Mallón.

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