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01:13h. Lunes, 10 de Diciembre de 2018

Hay vidas que llegan para cambiar las de muchos, dejan su asiento en el día a día e influyen con todas sus fuerzas para hacer que las cosas pasen.

Ellos dejan su misión bien marcada, da igual los años que les toque transitar, sean muchos o pocos ellos dejan una huella.

Este es el caso del recientemente desaparecido José Manuel Pérez Canal, presidente hasta el sábado de la Confederación de Empresarios de Ourense y cogerente de Aceites Abril, empresa familiar que ayudó a levantar desde los años 90.

Este lunes 19 íbamos a celebrar un evento dirigido a los autónomos que ya no se va a desarrollar, guardando así el silencio que nos merecen los momentos que nos dejan impactados por lo inesperado. Sucesos repentinos que nos llevan siempre a reflexión.

Mi reflexión al respecto es sencilla, estamos agradecidos por todo lo que aportó al mundo empresarial ourensano, porque contribuyó al orgullo de la iniciativa de esta provincia al hacer de una empresa familiar relacionada con la lejana oliva andaluza, una próspera empresa gallega. El producto del esfuerzo familiar está en las mesas de muchos hogares españoles.

También el resultado de su servicio al empresariado se pudo apreciar en su creciente evolución gracias al impulso de la formación, divulgación y  representación de las iniciativas de esta tierra a través de la CEO. La defendió con verdadero entusiasmo.

En lo personal le estoy agradecido por haberme encomendado la misión de sacar adelante la Asociación de Profesionales y Autónomos de la Confederación.

Descanse en paz, aquí continuaremos haciendo camino.