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16:54h. Martes, 18 de Septiembre de 2018

“Las redes son un basurero” me dijo hace unos días un colega. Y en parte tiene razón. Díganselo a Pescanova que hace una semana arrancó su campaña “El mensaje de las Reinas”. 

Imitando el mensaje navideño de la Casa Real,  15 mujeres de distintas edades y procedencias envían un mensaje en favor de la igualdad entre hombres y mujeres. El video suma miles de visualizaciones en Youtube con muchos comentarios favorables y felicitaciones por la iniciativa.

Darles la enhorabuena por la campaña es, en toda lógica, lo que hay que hacer. Desde este rincón de opinión llevo años reclamando el compromiso de todos por un asunto que, incomprensiblemente, sigue marcando nuestras vidas: la desigualdad, la discriminación de sexos, la brecha salarial, las relaciones de dominación, etc.

En múltiples ocasiones he recriminado que la Ley de Igualdad sólo tenga carácter obligatorio en ámbitos públicos, pero que al sector privado sólo llega en forma de recomendación.

Y resulta que cuando una empresa privada apuesta por la igualdad entre sexos como eje de su campaña publicitaria de Navidad, le llueven comentarios y ataques de toda índole.

Los adjetivos no tienen desperdicio: desde “anuncio feminista/victimista”, “feminazis”, pasando por  “el feminismo es una ideología tóxica” o acusar a la compañía de fomentar la “fractura social y el odio” o simplemente afirmar que el spot es un aprovechamiento oportunista para aumentar las ventas.

Esta España querida no tiene mesura. La crítica banal y destructiva campa a sus anchas. Respeto a todos los comentarios. Vamos a sumarnos al mantra de la “libertad de expresión”, faltaría más.

Pero seamos sensatos. Ojalá todas las empresas de este país apostaran por la defensa de los derechos de las mujeres en sus campañas. Eso querría decir que les importa, que piensan en ello, que son sensibles a una realidad que nos impide cumplir con los requisitos de una sociedad madura y democrática… Porque las diferencias entre sexos son incompatibles con esa democracia de la que nos jactamos tanto.

Ojalá Pescanova venda mucho estas Navidades, querrá decir que su mensaje ha llegado a muchas casas y a mí, francamente, es lo que me importa. Yo lo que pido es precisamente lo que han hecho: que su spot navideño tenga a las mujeres como protagonistas y haga oír la voz de mujeres a las que muchas veces nadie escucha.

Me parece muy preocupante que un anuncio de estas características genere una reacción de tal violencia verbal en muchos internautas, la gran mayoría hombres. Me preocupa pensar que existan hombres que consideren que la mujer es su enemigo. Eso quiere decir que no entienden en absoluto lo que supone una sociedad equilibrada desde el punto de vista de género. No se trata de quitarle nada a nadie,  señores, se trata de utilizar todos nuestros recursos, energía y talento para crecer y vivir mejor. ¿Es tan difícil de entender?