Buscar
09:26h. Domingo, 24 de Junio de 2018

CONSTRUIDAS POR EL CONSORCIO NAVANTIA-WINDAR

Navantia e Iberdrola entregan las primeras jackets del parque eólico marino de East Anglia One

Iberdrola y Navantia han celebrado este lunes el acto de entrega de las primeras cuatro cimentaciones ‘tipo jacket’ para el parque eólico marino de East Anglia One, que han sido construidas en el astillero de Fene por el consorcio formado por Navantia-Windar.

Los presidentes de la Xunta, Iberdrola y Navantia, delante de los jackets en el astillero de Fene./C.PAZ.
Los presidentes de la Xunta, Iberdrola y Navantia, delante de los jackets en el astillero de Fene./C.PAZ.

Al evento han acudido, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; el presidente de Iberdrola, Ignacio S. Galán, y el presidente de Navantia, Esteban García Vilasánchez, entre otras personalidades.

De esta forma, durante los próximos meses se continuará con la entrega de los componentes pendientes y se culminará con éxito el contrato firmado en diciembre de 2016 entre ambas empresas. El mismo, consiste en la construcción y entrega sobre barcaza de 42 estructuras tipo jackets y 126 pilotes en el astillero de Fene y en las instalaciones de Windar en Avilés.

El proyecto, el segundo entre Navantia e Iberdrola, tras el éxito de Wikinger, da continuidad al empleo de Navantia y Windar en sus respectivas instalaciones, ya que está generando  1.000.000 de horas de trabajo, con 800 empleos creados de media y picos de ocupación de hasta 1.300 personas. Además, al igual que ocurrió con el proyecto Wikinger, numerosas empresas locales se están viendo beneficiadas con este contrato.

El proyecto East Anglia One, de la filial británica de Iberdrola, Scottish Power, supondrá el parque eólico marino más grande del mundo, que ocupará lo mismo que 30.000 campos de fútbol y dará electricidad a medio millón de hogares. Cuando empiece a funcionar en 2020 en la costa sureste de Inglaterra, sus 102 aerogeneradores proporcionarán hasta 714 megavatios (MW) de energía limpia.

En el transcurso del evento, los presidentes de Iberdrola y Navantia han mostrado su satisfacción por el trabajo realizado y el cumplimiento del contrato, tanto en calidad como en plazos. El presidente de Iberdrola, Ignacio S. Galán, señaló que “con este nuevo contrato reforzamos nuestra ya firme apuesta por Galicia, donde además, en la última década, la compañía ha invertido en esta tierra 1.200 millones de euros y damos empleo a más de 700 personas”. Asimismo, subrayó que “con la adjudicación a Navantia y Windar, Iberdrola afirma su compromiso con el tejido industrial de las regiones en las que desarrolla su actividad. Queremos poner de manifiesto nuestro deseo de seguir actuando como motor económico, como elemento dinamizador de empleo no solo en Galicia sino también en otras zonas de España, como Andalucía, donde se está construyendo la subestación para este parque británico en los astilleros de Navantia en Cádiz, como ya se hizo para el parque alemán de Wikinger”.

Esteban García Vilasánchez, presidente de Navantia, destacó que “en estos últimos años Navantia ya se ha convertido en un referente en la construcción de eólica marina off-shore y más concretamente este astillero de Fene ya es conocido por ello en este competitivo mercado internacional. Recordó que en este astillero ya se han finalizado con éxito 3 programas eólicos más en los últimos años”. Añadió que “la diversificación eólica está recogida en el plan Estratégico de Navantia 2018-22, un Plan que junto al nuevo esfuerzo inversor en la construcción naval, garantizará al país sus capacidades en Defensa y Seguridad, y el mantenimiento de un sector clave en la industria española, que potencie el desarrollo tecnológico y digital con un empleo cualificado e innovador, con el foco en una industria 4.0 competitiva e internacional”.

Por último, Galán ha querido poner de manifiesto el firme compromiso de Iberdrola con la sostenibilidad, la lucha contra el calentamiento global y el cuidado del medioambiente, aspectos en los que la compañía es referente mundial. “Y vamos a seguir adelante con nuestro empeño de reducir las emisiones de CO2, que ya son un 32% inferiores a las de la media del sector eléctrico europeo, porque no solo afectan al cambio climático sino también a la salud de la personas”.