Buscar
06:35h. Miércoles, 13 de Diciembre de 2017

LA ENTIDAD NO HA PODIDO SUPERAR SUS PROBLEMAS DE LIQUIDEZ

El comité ejecutivo de la Cámara de Ourense presenta su renuncia

La Cámara de Comercio de Ourense ha celebrado este lunes un pleno extraordinario, en el que el presidente y el Comité Ejecutivo han anunciado la presentación de su renuncia.

Sede de la Cámara de Comercio de Ourense.
Sede de la Cámara de Comercio de Ourense.

El presidente de la Cámara ourensana, Juan Carlos Parada, ha presentado a los vocales un informe de las gestiones realizadas para tratar de revertir la difícil situación económica de la entidad, sin haberlo conseguido. “Todo lo que se creía que podía ser posible se ha intentado. Seguir, es alargar la agonía, malo para los trabajadores, para los proyectos de la Cámara y para todos”, recoge el comunicado enviado a la prensa.

Parada ha explicado que se han tocado todas las puertas para tratar de solventar el problema de liquidez del ente cameral, entendiendo que “si no ayudan más es porque no pueden”. El presidente ha agradecido el compromiso con la Cámara de las empresas que han realizado aportaciones voluntarias, así como a las administraciones autonómica y provincial por su “apoyo y sensibilidad”, y también al personal por su “compromiso y dedicación”. Hay que recordar que la plantilla, compuesta por 16 trabajadores, lleva varios meses sin cobrar sus salarios.

Es por ello que al finalizar la sesión presidente y comité ejecutivo anunciaron su decisión de formalizar su renuncia “unánime” este martes, una decisión que el resto de los vocales del pleno también han anunciado que tomarán.

Los asistentes al pleno han defendido la necesidad de que Ourense no pierda su Cámara de Comercio y aguardan que esta medida “se convierta en un revulsivo para la continuidad” de la entidad.

Una vez sea efectiva la dimisión, corresponderá a la Xunta de Galicia asumir la tutela de la entidad a través del nombramiento de una gestora, que podría decidir la liquidación de la entidad. Seguiría así el camino de la Cámara de Ferrol, desaparecida, y de la de Lugo, que perdió sus instalaciones y ahora comparte las de la Confederación de Empresarios de Lugo.